Definiendo la Gestión Integral de Riesgo
por Espiñeira, Sheldon y Asociados

Podemos definir la Gestión Integral de Riesgo como el proceso, afectado por la junta de directiva, directores, la gerencia y el personal, aplicado para establecer estrategias. Se ejecuta sobre toda la empresa o corporación, diseñado para identificar eventos potenciales que pudieran afectar al negocio y que gerencia los riesgos dentro del marco o rango de apetito definido, todo esto para proveer un nivel razonable de seguridad en el camino de cumplir los objetivos de la entidad.
Ampliar el tamaño de la letra Reducir el tamaño de la letra Esta definición refleja ciertos conceptos fundamentales.

La Gestión Integral de Riesgo:
* Es un proceso, lo cual significa un fin, no el fin en sí mismo.
* Es ejecutado por la gente, no es solamente políticas, encuestas y formularios, sino que incluye gente de todos los niveles de una organización.
* Se aplica en la definición y determinación de las estrategias.
* Es aplicable a lo largo del negocio, a todo nivel y unidad, e incluye un portafolio de visiones del negocio y sus riesgos.
* Es diseñado para identificar eventos que potencialmente afectan la entidad y gerenciar el riego dentro de su apetito de riesgo.
* Provee un adecuado o razonable nivel de seguridad a la junta directiva y gerencia.

Esta definición está estructurada a propósito debido a varias razones. En primer lugar, incluye conceptos básicos acerca de cómo las empresas o corporaciones gerencian o administran el riesgo, por medio de una base de aplicación común a lo largo y ancho de cualquier tipo de organización, industria o sector de la economía. La definición, también, se enfoca en la obtención de los objetivos del negocio. Y, por último, la definición provee las bases para la conceptualización de la efectividad de gestión integral de riesgo del negocio.

A continuación se discuten los conceptos fundamentales antes mencionados.

Un proceso

El gestionar integralmente el riesgo del negocio no es un evento o circunstancia, es una serie de acciones que se filtran o permean en las actividades del negocio. Estas acciones se caracterizan por penetrar y ser inherentes a cómo la gerencia conduce el negocio.

El proceso de gestión integral de riesgo es diferente desde la perspectiva de algunos observadores, como la adición de algo a las actividades de la empresa o corporación, o como un peso necesario. Esto no quiere decir que una gestión integral de riesgo no requiere de un esfuerzo incremental. Por ejemplo, la evaluación de riesgo podría requerir de un incremento de esfuerzo en cuanto a las labores de análisis y formulación de cálculos, a los fines de desarrollar el modelo necesario o deseado. Es de hacer notar que, estos y otros mecanismos de la gestión integral de riesgo interactúan con las actividades naturales del negocio, de aquí que el proceso de gestión integral de riesgo es más efectivo cuando los mecanismos antes mencionados se construyen dentro de la estructura de la empresa o corporación y son parte esencial de ella. Como consecuencia de esto, la construcción de la gestión integral de riesgo implica que se afecta la habilidad de implantar sus estrategias y cumplir su visión y misión.

El diseño y construcción de la gestión integral de riesgo tiene implicaciones importantes desde el punto de vista de costos, especialmente en mercados de alta competencia. En otras palabras, el adicionar nuevos procedimientos separados e independientes a los existentes, generan costos adicionales. Por tanto, el enfocarse en las operaciones, procesos y procedimientos existentes, a los fines de determinar su contribución efectiva a la gestión integral de riesgo, e integrar el manejo del riesgo a las actividades y operaciones básicas, una empresa o corporación puede evitar la aplicación de procedimientos y costos adicionales. Asimismo, la aplicación de un proceso de construcción de la gestión integral de riesgo en las operaciones de fabriles ayuda a identificar nuevas oportunidades para la gerencia, lo cual contribuiría al crecimiento del negocio.

Ejecutado por la gente

La gestión integral de riesgo es ejecutada por la junta directiva, directores, gerentes, y el resto del personal. Por tanto, es la gente de la empresa o corporación quien ejecuta la gestión integral de riesgo, por medio de lo que dice y hace. La gente es quien define y establece la misión y visión de la entidad u organización, la estrategia y objetivos e implanta los mecanismos de gestión de riesgo.

Adicionalmente, la gestión integral de riesgo afecta las actividades y acciones de la gente. La gestión integral de riesgo reconoce que no siempre la gente comprende, comunica y se desempeña correctamente. Cada individuo trae al lugar de trabajo una gran variedad de experiencias únicas y habilidades técnicas, así como diferentes necesidades y prioridades. Estas realidades afectan, y son afectadas por la gestión integral de riesgo. En tal sentido, cada persona tiene un único punto de referencia que influye sobre cómo ellos identifican, evalúan y responden al riesgo. La gestión integral de riesgo provee los mecanismos necesarios para ayudar a la gente a entender el riesgo en el contexto de los objetivos de la empresa o corporación. La gente debe conocer sus responsabilidades y límites de responsabilidades y autoridad. Como consecuencia, existe un claro y cerrado enlace entre las tareas de la gente y la forma en la cual se ejecutan, así como con la estrategia y los objetivos del negocio.

La gente o personal de una organización está compuesta de la junta de directores, presidente, vicepresidentes, gerentes y demás miembros. Aun cuando, primariamente, los directores, presidente y vicepresidentes proveen de vigilancia y supervisión, también proveen de dirección y aprueban estrategias y políticas. Por tanto, la junta directiva es un elemento importante de la gestión integral de riesgo.

La aplicación de las estrategias definidas

Una organización define su misión o visión y establece sus objetivos estratégicos, los cuales son metas de alto nivel que se alinean para apoyar la visión o misión. Una organización establece una estrategia para alcanzar sus objetivos estratégicos. Asimismo, la organización establece los objetivos deseados, los cuales fluyen en cascada desde la estrategia a las unidades del negocio, pasando por las divisiones, departamentos y procesos. Al momento de definir la estrategia, la gerencia considera los riesgos relacionados con cada estrategia alternativa.

Aplicación de la estrategia a lo largo de la empresa o corporación

Para que exitosamente se aplique la gestión integral de riesgo, una organización debe considerar el alcance completo de sus actividades. La gestión integral de riesgo considera todas las actividades de todos los niveles de la organización, desde los niveles corporativos, tales como la planificación estratégica y asignación de recursos, pasando por las actividades de las unidades tales como mercadeo y recursos humanos, hasta los procesos de negocio tales como producción y revisión o examen de créditos a los clientes. La gestión integral de riesgo aplica también a los proyectos especiales y nuevas iniciativas, los cuales podrían no tener todavía un lugar específico dentro de la estructura jerárquica u organigrama de la empresa.

La gestión integral de riesgo requiere que la organización o empresa tome en cuenta una visión del portafolio de riesgos. Este portafolio debe ser desarrollado por los gerentes responsables de cada unidad organizativa, función, proceso u otra actividad, incluyendo una evaluación cuantitativa y cualitativa de los riesgos. Entonces, por cada nivel organizacional, la alta gerencia debe considerar si el conjunto de riesgos y su perfil, está de acuerdo con el apetito de riesgo aceptado por la empresa o corporación.

Adicionalmente, la gerencia debe considerar los riegos interrelacionados desde la perspectiva del portafolio de riesgo del negocio; igualmente, la gerencia debe y necesita identificar los riesgos interrelacionados y actuar en consecuencia con el objeto de conformar un perfil de riego dentro del marco de apetito de riesgo del negocio. Es de hacer notar que para las unidades de la empresa, el riesgo pudiera estar dentro del rango de tolerancia individual de riesgo, sin embargo al tomar el todo, el riesgo resultante pudiera exceder el apetito de riesgo de la empresa o corporación.

Apetito de riesgo

El apetito de riesgo es la cantidad de riesgo que una empresa o corporación desea aceptar tras la búsqueda del valor. Las empresas, frecuentemente, consideran el apetito de riesgo cualitativamente, con características tales como alto, moderado o bajo; o asumen un enfoque cuantitativo, reflejando y balanceando las metas de crecimiento, ingreso y riesgo.

El apetito de riego está directamente relacionado a la estrategia de la entidad o empresa o corporación. De aquí que se debe considerar el riesgo en el momento de definir la estrategia, de tal forma que al determinar los beneficios de la estrategia, en paralelo, se debe relacionar el riesgo y el nivel de apetito de la entidad o empresa o corporación. En todo caso, al diseñar y definir diferentes estrategias nos encontramos con diferentes riesgos. En tal sentido, la aplicación adecuada de la gestión integral de riesgos al momento de definir la estrategia, ayuda a la gerencia a seleccionar la estrategia la cual será consistente con el nivel de apetito de riesgo de la entidad o empresa o corporación.

El apetito de riesgo de la entidad o empresa o corporación es una guía en la determinación y asignación de los recursos necesarios. La gerencia determina y asigna los recursos a lo largo y ancho de las unidades del negocio tomando en cuenta los niveles de apetito de riesgo de la entidad o empresa o corporación y con base a las estrategias individuales de las unidades organizacionales orientadas a la generación de beneficios o ingresos según los recursos a invertir o invertidos. Por tanto, la gerencia toma en cuenta su apetito de riesgo y lo relaciona con su organización, recurso humano, procesos, y diseña la infraestructura necesaria para monitorear y responder eficientemente a los riesgos.

A los fines de cuantificar los niveles de apetito y tolerancia de riesgo, se deben considerar algunos aspectos clave, a saber:

> ¿Cuáles son los riesgos que la organización está preparada a enfrentar o tomar en la búsqueda o alcance de los objetivos del negocio y cuáles riesgos son inaceptable?, ¿La junta directiva está de acuerdo con el nivel de riesgo que han asumido las unidades organizacionales u operativas?

> ¿Los niveles de riesgo son consistentes con la estrategia de la entidad o empresa o corporación, sus objetivos de negocio, las metas de ingresos y niveles de capital?

> ¿Dónde se pueden reducir las exposiciones de riesgo?

> ¿Existen algunas oportunidades de negocio que se están perdiendo como consecuencia de la actitud muy conservadora asumida por la gerencia?

> ¿Cómo serán afectados los accionistas en el futuro en relación con los riesgos que la gerencia intenta tomar?

Mientras que las organizaciones toman algunos riesgos tras la búsqueda de los objetivos del negocio, las exposiciones de riesgos deben ser gerenciadas. Es importante hacer notar que los accionistas confían su capital a las compañías y sus juntas directivas a los fines de que estos últimos busquen obtener los mayores niveles de rentabilidad con el menor riesgo posible.

Provee seguridad razonable

El diseñar y operar una adecuada gestión integral de riesgo garantiza a la gerencia y la junta directiva, un razonable nivel de seguridad de alcanzar los objetivos de la entidad o empresa o corporación. Por consiguiente, la gestión integral de riesgo determina para cada categoría y objetivo de la entidad o empresa o corporación, sus niveles de riesgo, de tal forma que la junta directiva, directores, presidente, vicepresidente y gerencia en general, obtenga una razonable seguridad de que:

> Ellos entienden el alcance de los objetivos y estrategias de la entidad o empresa o corporación.

> Ellos entienden el objetivo de las operaciones de la entidad o empresa o corporación.

> Las responsabilidades de supervisión son seguras.

> Se cumplen las leyes y regulaciones.

La frase “seguridad razonable” refleja la noción o conocimiento acerca de la incertidumbre y el riesgo relacionado a la variable condicionada al futuro. En este sentido la utilización de la frase es condicionada a las limitaciones presentes o futuras para predecir el futuro, por lo cual las decisiones tomadas pudieran no ajustarse a los hechos, las respuestas a los riesgos y los controles necesarios deben ser evaluados a la luz de los costos y beneficios, fallas pudieran ocurrir debido a errores humanos, los controles pudieran ser evadidos mediante colisión de dos o más personas, y la gerencia pudiera tener la habilidad de esquivar o violar los controles y decisiones de la gestión integral de riesgos. Estas limitaciones pudieran impedir que la junta directiva y gerencia en general obtenga una absoluta seguridad de que los objetivos del negocio se alcancen.

Cumplimiento de los objetivos

Una efectiva gestión integral de riesgo puede y debe proveer un nivel de seguridad razonable de alcanzar y cumplir los objetivos relacionados con el cumplimiento de las regulaciones y leyes, así como con lo relativo al esquema de supervisión y reporte de información sobre su gestión. Esta actividad de la gestión integral de riesgo dependerá de lo adecuado de su estructuración y organización para controlar que los objetivos de la entidad o empresa o corporación se alcancen.

Es de hacer notar que el cumplir con las estrategias y los objetivos de las operaciones no está siempre bajo el control de la entidad o empresa o corporación. Por tanto, la gestión integral de riesgo puede proveer o suministrar, a la gerencia, de un nivel razonable de seguridad sobre la dirección seguida, por la entidad o empresa o corporación, en la búsqueda y el cumplimiento de los objetivos del negocio.

fuente: www.pc-news.com